lunes, 28 de diciembre de 2009

"Las guerras perdidas"

"Las guerras perdidas" es el resultado de un trabajo conjunto entre mi hijo Daniel (13 años) y yo.

Él ha puesto la melodía con la flauta, y una paciencia infinita, porque aunque hacer este pequeño vídeo de tres minutos escasos sea lo más fácil del mundo, a su madre, una inexperta en estos temas, le ha costado no sé ni cuántos intentos.

Cuando no era la falta de tiempo, era la falta de silencio en casa para poderlo grabar, cuando no, se nos "petaba" el ordenador, que parece que sabe cuando la paciencia está llegando al límite para colgarse y dejar todo el trabajo tirado, era la música que no había forma de cuadrarla con el video...en fin, todo un rosario de pequeñas anécdotas que a mí me desesperaban pero a él le daban fuerza para animarme, y sin rechistar, cogía su flauta otra vez aunque fuesen las doce de la noche, para volverlo a intentar.

Por él, por su voluntad de hacerlo juntos, porque lo hacía para que no me desilusionase, porque son trece años de paciencia, cariño, fuerza de voluntad y tesón, guardados en el cuerpo de un niño ("hombrelescente", como él se llama) que cada día me hace sentirme querida, teníamos que hacerlo para demostrarnos a nosotros mismos que aunque a veces se tuercen las cosas, hay que perseverar y no rendirse por el camino.

Espero que os guste.

lunes, 21 de diciembre de 2009

JUEGO DE PALABRAS






En estos días de nieve en los que se tiende al recuerdo, me contaba un compañero jubilado, que cuando era él un chaval y estaba en su pueblo, había nevadas "de verdad", y unas heladas que no se quitaban en todo el invierno, con unos "churumbeles" colgando de las ventanas, que impresionaban al más plantado.




Me hizo mucha gracia, porque siempre decimos que cuelgan "chupiteles" cuando de los tejados empieza a escurrir la nieve y se va congelando por el camino, como rápidas estalactitas de agua que amenazan con desprenderse en cualquier momento, igual que los de la foto.


Por si alguien no lo sabe, "churumbel" es una palabra de origen caló, utilizada por las personas de etnia gitana para referirse a los niños.


Pero claro, por asociación de ideas, según me lo iba contando el compañero, e insistía en la cantidad de "churumbeles" que colgaban de las ventanas en su pueblo, yo me iba imaginando la escena: una calle llena de ventanas con niños colgando de ellas.

"Eso ya no se ve por el mundo, churumbeles de metro y pico colgando de los tejados, impresionaba verlo, de verdad te lo digo, a mí no se me ha olvidado"


Y yo, con esta mente calenturienta que tengo, pensaba que el hombre tenía razón, calles llenitas de niños colgando y pasándoselo bomba, no se han vuelto a ver, y no me extraña que quedase impresionado el pobre hombre, no era para menos.


En la foto de la izquierda, aparecen churumbeles de verdad, de los que no cuelgan de las paredes, sino de las faldas de su madre, es una pintura preciosa de Rivera.


Cuidadin con la pronunciación...



"Mamá, ¿tú sabes lo que es un rabo leonés?"




Con esta pregunta se me descolgó mi niño ( cuatro años) el otro día cuando llegó del colegio.


Me quedé un momento callada mientras para mis adentros pensaba: "Dios mío, espero que no sea lo que yo estoy pensando".


-Pues no- le dije expectante- cuéntamelo tú, a ver, ¿qué es un rabo leonés?


(Juro que me chirriaba simplemente pronunciarlo)


-Pues mira, mamá, es una cosa así larga...


Y yo que me iba poniendo negra por dentro.


-Que le cuelgas cosas de allí y queda muy bonito ¿sabes?


Ante la duda, le pedí que me hiciese un dibujo, que dejo aquí tal cual, porque gracias al dibujo pude respirar hondo.


Para los que no son de León, aclaro que el ramo leonés, es un adorno navideño construido con un armazón de madera de forma triangular sobre el que se disponen doce velas por los doce meses del año, y donde se cuelgan después ofrendas típicas de la tierra (manzanas, rosquillas...) adornándolo con cintas o mantones que le dan un aspecto muy vistoso.
A veces, cambiar una letra por otra nos puede dar algún sustillo.
Dejo aquí una foto del auténtico adorno típico de estas tierras, no estaba muy desencaminado el dibujo de mi peque ¿verdad?

jueves, 17 de diciembre de 2009

Para los de allá, para los de acá, para todos...




Gracias a las maravillas de la tecnología, Internet logra ponernos en contacto con cualquier parte del mundo, que dicho así, suena tan grande que uno no puede hacerse idea, es como saber que los planetas están en el espacio, sí, pero tan lejanos que vaya usted a saber por dónde andan.
Lo bueno es cuando lo abstracto pasa a hacerse real y uno se da cuenta de que eso de comunicarse con personas de países muy lejanos (como en los cuentos), no es una entelequia, sino una realidad, que a mí, personalmente me hace una ilusión tremenda.
Siempre he pensado (y hasta lo he dicho) que escribir es una actividad tan solitaria que sólo cobra vida cuando lo que se ha escrito llega a los ojos de alguien que pone sentido a las letras, a las palabras volcadas en esa hoja (pantalla de ordenador, página de libro…) y lo mismo me pasa con la página web o con el blog, que tengo la sensación de que lo escribo para mí sola y cuatro amigos y familiares benevolentes. ¡Pero no! Resulta que el otro día me dio por abrir esa puertita mágica tras la cual se esconde un contador que cuenta (obvio, si no, no sería contador) no sólo cuánta gente nos ha visitado, si no también de dónde proceden esas visitas, y ¡¡sorpresa!!


















A mi blog han entrado visitantes y “vistantas” de otros países del otro lado del mapa, haciendo que ese enorme azul que nos separa, no sea más que un charquito que apenas nos aleja un “clik” de ordenador.
Ni en mis mejores sueños hubiera yo pensado que un día podrían leer mis reflexiones/ pensamientos/ andanzas y hasta aventuras, fuera de mi casa, cuanto menos para imaginar que mis cuatro letras podrían colarse como un soplido en lugares que me quedan físicamente lejos pero de los que me siento cada vez más cerca.


Gracias a todos y todas por entrar a este blog en el que se os espera con ilusión.
Hoy regalo fotos de nieve, para los que estén viviendo días de playa y verano, les envío un poquito de la blanca alfombra con la que hoy nos hemos desayunado, y que en las fotos queda preciosa, pero que a la hora de hacer la vida diaria lo complica todo un montón.
Besos nevados para todos y todas los de este lado del mapa y los del otro.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

COSA MÍA PARA VOZ Y MIRADA

Aunque ya he hablado de esta novela en otras ocasiones, hoy lo hago de nuevo porque "Cosa mía" ha cobrado voz, y por eso mismo ha entrado a formar parte del blog "Voz y mirada", un lujo del que me siento muy orgullosa porque me permite dar a conocer mi trabajo, y sobre todo porque me deja manifestar mi condena más absoluta a cualquier tipo de violencia, en este caso concreto, a la violencia de género, machista, doméstica o como se le quiera llamar, porque cualquiera de los nombres que se le puedan poner son igual de horrendos.

Yo sé que nadie puede organizar la vida de los demás, que desde fuera es muy fácil juzgar y dar consejos, que las que nunca hemos vivido situaciones similares nos rasgamos las vestiduras pidiendo que se denuncie, pero luego, detrás de cada caso hay una historia, unas razones, y unas actitudes que cada persona sabrá por qué se producen, yo lo único que quiero es colaborar, no permitiendo que caiga en el olvido, no dejando que las noticias sean tan habituales que dejen de llamarnos la atención y de escocernos.

Espero que os guste.

martes, 15 de diciembre de 2009

MARIONETA



Hoy he estado en el IES de Eras de Renueva (León), para encontrarme con los alumnos y alumnas de las clases de segundo curso de E.S.O, que habían leído el libro "Marioneta".

Como me suele pasar en estos casos, un rato antes de que tenga lugar el encuentro, me pongo nerviosa y me pregunto qué les voy a decir, qué puede contarles una persona como yo, a la que simplemente le gusta escribir pero que en ningún caso tiene dotes de oradora.

No me gusta ir con un guión escrito, nunca lo hago, no quiero llegar y soltarles el sermón, intento que sea un intercambio de ideas, porque no sé lo que a ellos y ellas les pueden interesar las mías, pero a mí, todo lo que digan, lo que piensen, lo que me hagan llegar sobre el libro, me interesa tanto que trato de empaparme de todo cuanto dicen.

Una de las preguntas que me hicieron fue si "Marioneta" ha obtenido algún premio literario, y ya les expliqué que cuando un libro está editado no puede ser presentado a otros premios en los que se pide invariablemente que sean textos inéditos, pero que los premios de este libro eran ellos mismos, los chicos y chicas que lo habían leído y me hacían llegar sus sensaciones, cada una de aquellas caras que me miraban con curiosidad, cada una de las preguntas que les habían surgido, y sobre todo, la oportunidad que me brindan de contactar con las personas que al fin y al cabo, tienen la última palabra sobre un libro: los lectores y las lectoras.

Después de esos primeros nervios empiezo a hablar y no paro, casi me tienen que quitar el micrófono porque me lanzo y no me doy cuenta de que la vida sigue y la gente tiene otras cosas que hacer.

Desde aquí, desde este pequeño balcón abierto a las letras (y músicas) quiero dar las gracias a los alumnos y profesores (también alumnas y profesoras, por supuesto, pero es que a veces me agota un poco tener que estar utilizando siempre el lenguaje no sexista) el haber contado con uno de mis textos para leerlo en el centro, porque es algo que hace que la escritura no se limite a un montón de folios escritos o pantallas de ordenador llenas de archivos, si no que cobre vida, que llegue a otros ojos, que tenga sentido.

Un abrazo enorme que abarque a todas y a todos los que esta mañana me acompañaron.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Escenita navideña...

Como nos guste o no nos guste, la Navidad ya está aquí, hay que ponerse a tono, así que dejo este "pino cantarín" a modo de felicitación.
Al hilo de ella, cuento mi última anécdota, para lo cual hay que situarse en mi casa: día de cumpleaños, todo preparado para recibir a la familia con ilusión. La familia se retrasa, así que vamos pidiendo unas pizzas para los que pasan de otro menú más casero, y hacemos tiempo ideando una bienvenida "sorpresa". Nos ponemos los gorritos de Papá Noél, apagamos las luces, y ensayamos un par de los míticos "Jo, jo, jo"( y eso que somos cien por cien de Reyes Magos).

Bueno, pues cuando sueña el timbre, mi pequeño y yo nos preparamos, encendemos el pino cantarín, yo me escondo detrás de la puerta de entrada y abro como si no estuviese allí nadie más que el niño diciendo "Jo, jo, jo" con su gorrito rojo y el pino cantando una cancioncilla navideña y moviéndose muy gracioso al ritmo de la música.

¡Ostras! silencio total, mi familia se ha quedado muda de la sorpresa o algo pasa.

"¿Qué?" digo saliendo sonriente de mi escondite tras la puerta, ataviada también con el gorrito en espera de ver a mi madre y hermana vivas al menos.

Pues no señor, en vez de eso me encuentro un tío con atuendo motero y un casco que le tapa hasta el estómago diciéndome: "Las pizzas, señora".

No hace falta decir que no sabía dónde meterme, tiré de gorrito, fui a por dinero y mientras el pino terminaba su alegre sinfonía, mi niño llamaba a su hermano para que nos acompañase y dijese "Jo,jo" él también al cretino del pizzero, que no dijo ni "este casco es mío".

Contento podía estar, que no creo que le hayan recibido así en muchas casas, vamos, digo yo...

Los que si dijeron "Jo, jo" "ja, ja" y de todo lo que se pueda uno imaginar, fueron los demás miembros y "miembras" de la familia cuando les contamos lo que nos había pasado.

A toro pasado es muy fácil criticar...

Pues nada, lo dicho, que felices días a todos, pero no sólo estos días, los otros también, que la vida sigue y los buenos deseos no tienen que limitarse a estas fechas.





jueves, 3 de diciembre de 2009


Recién pasado el día dedicado a recordar la violencia machista, hemos oído en repetidas ocasiones que la solución para este vergonzoso problema tiene que partir de la más tierna infancia, de la educación de nuestros niños y niñas en la más absoluta de las igualdades, de la actitud de los padres/madres y personal docente ,demostrando que no hay diferencias en el valor de las personas, que todos y todas podemos trabajar fuera de casa, dar un biberón, cambiar un pañal o pasar el aspirador.
Bueno, pues en estas fechas tan proclives a las compras, me paseo (en contra de mi voluntad, pero me paseo) por la sección de juguetes de varios centros comerciales, y ¿qué me encuentro? Dos secciones: la dedicada a los juguetes de niños y la de juguetes de niñas.
En la primera: guerreros, coches, pistolas, monstruos variados… Y en la de niñas ¡Sorpresa!: Planchas, escobas, fregonas, cocinas, vajillas, sartenes, mopas…

¡Pero bueno! ¿Educamos en igualdad o no? ¿No sería mejor poner una sola sección de juguetes y que cada niño o niña elija lo que más le guste? ¿Por qué les quitamos de la cabeza la idea de que un niño compre cazuelas? “¡Eso es de niñas!” se escucha con más frecuencia de la deseada.
Una cosa es que ellos y ellas prefieran unos juguetes u otros, pero que sean los que decidan, no condicionados por los padres o madres que redirigimos sus gustos según los nuestros.

(Dos de mis hijos jugaron con cazuelas más que con cualquier otra cosa, encima, jugaban con las mías, porque las de juguete no les gustaban. Yo, muy ilusa, quería pensar que era porque iban a ser cocineros, pero nada… no hubo suerte, ni siquiera les gusta comer, que ya es pistonudo.)

Bastante fastidiado es que este año, tengamos que redirigir sus gustos pero por otro motivo, porque la frase que más se escuchaba el otro día en boca de padres y madres ante las peticiones de nuestros hijos e hijas era: “¡Huy…! Los reyes este año no van a poder traerte todo eso, porque vienen muy cargados para tantos niños y claro, sólo tienen sitio para una cosa, así que mira a ver, que hay que dejar algo”

Dichosa crisis. Si afecta a los Magos, cómo no nos va a afectar a los demás, que sin ser magos, tenemos que hacer magia para llegar al día cinco, que económicamente hablando, ya es fin de mes, y encima, ser “ilusionistas” porque hay que echarle mucha ilusión a la vida para levantarnos cada día sin perder la sonrisa.