"Las guerras perdidas" es el resultado de un trabajo conjunto entre mi hijo Daniel (13 años) y yo.
Él ha puesto la melodía con la flauta, y una paciencia infinita, porque aunque hacer este pequeño vídeo de tres minutos escasos sea lo más fácil del mundo, a su madre, una inexperta en estos temas, le ha costado no sé ni cuántos intentos.
Cuando no era la falta de tiempo, era la falta de silencio en casa para poderlo grabar, cuando no, se nos "petaba" el ordenador, que parece que sabe cuando la paciencia está llegando al límite para colgarse y dejar todo el trabajo tirado, era la música que no había forma de cuadrarla con el video...en fin, todo un rosario de pequeñas anécdotas que a mí me desesperaban pero a él le daban fuerza para animarme, y sin rechistar, cogía su flauta otra vez aunque fuesen las doce de la noche, para volverlo a intentar.
Por él, por su voluntad de hacerlo juntos, porque lo hacía para que no me desilusionase, porque son trece años de paciencia, cariño, fuerza de voluntad y tesón, guardados en el cuerpo de un niño ("hombrelescente", como él se llama) que cada día me hace sentirme querida, teníamos que hacerlo para demostrarnos a nosotros mismos que aunque a veces se tuercen las cosas, hay que perseverar y no rendirse por el camino.
Espero que os guste.



